miércoles, 11 de noviembre de 2009

Lo peor del amor es que se acaba.


Lo peor del amor, cuando termina,

son las habitaciones ventiladas,

el solo de pijamas con sordina,

la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos

que embalsaman los pájaros del sueño,

los teléfonos que hablan con los ojos,

el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,

remendar las virtudes veniales,

condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,

cuando, al punto final de los finales,

no le siguen dos puntos suspensivos.

Joaquín Sabina

1 comentario:

  1. a vegades hi ha punts suspensius però no te n'adones fins molt després, trust me. xD

    ResponderEliminar